El Camplus Regio Parco es un alojamiento para estudiantes situado en Turín, a solo 1,5 km de la Mole Antonelliana. Cuenta con gimnasio y WiFi gratuito en todas sus instalaciones. La propiedad dispone de 35 habitaciones con vistas al jardín y mobiliario exterior.
Ubicado a 3,2 km de la estación de tren Porta Susa y a 3,6 km tanto de la estación de metro Porta Nuova como de la estación ferroviaria Porta Nuova, este alojamiento se encuentra asimismo a 14 km del aeropuerto de Turín. Los huéspedes pueden disfrutar del fácil acceso a los principales medios de transporte local mientras descansan en el salón compartido o utilizan las zonas comunes con cocina americana.
Cada habitación está equipada con aire acondicionado individual, TV pantalla plana con canales por cable, calefacción, suelos de baldosa, ropa de cama y toallas, además de armario o guardarropa. Las cocinas americanas cuentan con placas eléctricas, frigorífico, microondas y menaje para preparar comidas. Los baños privados incluyen duchas sin escalones tipo walk-in, bidé, artículos gratuitos como champú y jabón corporal, secador de pelo e inodoro. Las estancias varían desde estudios con una o dos camas que incorporan sofá cama y zona para sentarse hasta amplios apartamentos que ofrecen sala de estar junto con dos dormitorios.
El alojamiento es accesible para personas en silla de ruedas en todas sus áreas e incluye ascensores para acceder a las plantas superiores donde se encuentran las habitaciones. Los huéspedes disponen también del servicio diario de limpieza y consigna para equipaje en recepción abierta las 24 horas. Entre los servicios adicionales destacan detectores de humo para mayor seguridad y enchufes junto a la cama que facilitan cargar dispositivos electrónicos cómodamente.
Descubre un descanso único con nosotros: reserva tu estancia en la página web y disfruta de momentos inolvidables.
Habitaciones: 35Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Camplus Regio Parco
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Habitación amplia y muy limpia, con aire acondicionado y una cocina pequeña bien equipada que incluía cafetera. El personal fue amable y siempre dispuesto a ayudar, con recepción 24 horas y un proceso de entrada y salida rápido. Había aparcamiento gratuito en la calle justo frente al edificio, situado en un barrio tranquilo cerca de un supermercado. La parada de autobús cercana permitía llegar al centro de Turín en unos 20-30 minutos.



